Y luego de una segunda horneada, reforzando las estructuras interiores, ha resucitado en gloria y majestad mi queridisimo quebrado que ahora es el inquebrantable!
Una maravillosa reaccion de la pieza en el horno, a menor temperatura que la primera horneada, con lo que se consiguio fusionar los refuerzos sin provocar daño... sublime...

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