Me topé con la vitrofusion por casualidad. De esas que la vida nos pone en el camino cuando tenemos algo que aprender. No fue necesario pensarlo mucho, la tecnica me gusto de inmediato asi que me avoqué a un proceso de aprendizaje y descubrimiento. Aprendiendo la técnica y descubriéndome a mi misma, como alguien con la capacidad de crear, de acertar y de errar yluego de retroalimentar para aprender aun un poco más.
La verdad es que el vidrio me tiene conquistada. El descubrir que cada quemada en el horno es impredecible, verificar luego la forma y colores, brillos y destellos que ira tomando aquel artefacto que fabriqué, y la sorpresa que me inunda en ese momento, es satisfacción total.
por ahora el proceso productivo se ha visto mermado por la falta de tiempo, la vida requiere que ponga tiempo y esfuerzo en otros menesteres, pero apenas puedo, me arranco un ratito de la rutina y me dispongo a imaginar, diseñar y crear alguna nueva fascinación para mis sentidos. Espero que también para los suyos.